El Gobierno ha retrasado un año la implantación de Verifactu, el sistema estatal de facturación digital que obligará a pymes y autónomos a emitir sus facturas a través de software certificado. Lo confirmó el pasado 28 de noviembre el Ministerio de Hacienda y lo avanzó el propio presidente, Pedro Sánchez, en una entrevista en RAC1, en la que enmarcó el aplazamiento dentro del acuerdo con Junts per Catalunya.
El calendario cambia por completo. Lo que debía entrar en vigor el 1 de enero de 2026 para empresas con menos de seis millones de euros de facturación y el 1 de julio de 2026 para más de 3,4 millones de autónomos, se desplaza ahora a 2027: empresas el 1 de enero y autónomos a partir del 1 de julio.
Un respiro técnico para pymes y autónomos
La prórroga alivia, de momento, la presión sobre las empresas más pequeñas, que se preparaban para un cambio tecnológico radical que debía producirse en apenas unas semanas. Aun así, el horizonte no cambia: Verifactu será obligatorio y exigirá tener procesos de facturación digitalizados, auditables y sin posibilidad de manipulación interna.
“El aplazamiento permitirá que el sector trabaje con más calma en auditorías, formación del personal y actualización de programas. Y para muchas microempresas, será también tiempo para planificar una transición digital que, aunque inevitable, ahora tendrá un margen más razonable”, señala el CEO del Grupo Servicios Reunidos Peñas, José Miguel Peñas de Pablo.
¿Qué es Verifactu y por qué importa?
Verifactu es uno de los pilares de la Ley Antifraude, una reforma que busca blindar la trazabilidad de la facturación y evitar cualquier manipulación interna en los negocios. A partir de 2027, millones de empresas deberán facturar exclusivamente con software certificado, capaz de generar registros únicos, inalterables y completamente trazables.
El sistema elimina por completo la vieja costumbre de “borrar y rehacer” una factura cuando había un error. Cualquier modificación obligará a emitir una factura rectificativa vinculada a la original, dejando rastro de todos los cambios. Para Hacienda, es un salto cualitativo en transparencia; para pymes y autónomos, un ejercicio adicional de control interno y adaptación tecnológica.
Aunque la obligación recae en los contribuyentes, la Agencia Tributaria ha puesto en marcha una aplicación gratuita de facturación. Se trata de un formulario pensado para autónomos y negocios con un volumen reducido de facturas, que permitirá emitir facturas electrónicas y enviar automáticamente los registros de facturación al sistema de la Agencia.
Este recurso gratuito convivirá con los programas de facturación del mercado, que deberán adaptarse a las especificaciones técnicas de Verifactu para ser considerados “software certificado”.




