La campaña de la Renta 2026 ya está en marcha —del 8 de abril al 30 de junio— y llega con una advertencia de la Agencia Tributaria: apoyarse en inteligencias artificiales como ChatGPT para revisar o hacer la declaración puede ser una mala idea.
La directora del organismo, Soledad Fernández, lo advirtió durante la presentación de la campaña: “Yo no me arriesgaría”. Con este mensaje, Hacienda pone el foco en el riesgo de confiar en herramientas que no están diseñadas específicamente para interpretar la normativa fiscal.
El problema no es el cálculo, es la interpretación correcta de la situación fiscal de cada persona. La declaración de la renta no es un formulario estándar, sino el reflejo de ingresos, decisiones patrimoniales, deducciones y circunstancias personales.
Ahí es donde fallan este tipo de herramientas. Como advierten desde el Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos, cada vez es más habitual que contribuyentes den por buena su declaración tras “pasarla” por una IA. Y ese es precisamente el riesgo.
La inteligencia artificial trabaja únicamente con los datos que se le facilitan, y en materia fiscal los errores suelen estar en lo que no se declara, en cómo se clasifica un ingreso o en qué deducción se aplica. Una interpretación incorrecta no siempre da un resultado erróneo evidente, pero sí puede derivar en regularizaciones, sanciones o pérdida de beneficios fiscales.
Herramientas oficiales y asesoramiento, las opciones seguras
Frente a este escenario, la Agencia Tributaria insiste en utilizar sus propios canales. El sistema Renta WEB, los datos fiscales y los asistentes incorporados están diseñados para ajustarse a la normativa vigente y guiar al contribuyente paso a paso.
Además, Hacienda no descarta el apoyo externo tradicional. Acudir a un asesor o gestor sigue siendo una alternativa recomendable, especialmente en las declaraciones con mayor complejidad. “La diferencia es que el asesor interpreta, pregunta y detecta posibles errores antes de presentar la declaración, no se limita a sumar y restar”, aclara el CEO del Grupo Servicios Reunidos Peñas (SRP), José Miguel Peñas de Pablo.
La campaña de este año refuerza precisamente la prevención. La Agencia Tributaria enviará más de 3,5 millones de avisos a contribuyentes en situaciones donde detecta mayor riesgo de error, como operaciones con criptomonedas, rentas en el extranjero, ventas en plataformas digitales o ingresos por alquileres.
También advertirá sobre la posible aplicación de deducciones autonómicas no incluidas, con el objetivo de evitar que el contribuyente pague más de lo necesario por simple desconocimiento.
Automatización sí, pero bajo control
Otra de las novedades es la aplicación automática de la deducción para perceptores del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que la propia Agencia incorporará en la mayoría de los casos. Es un ejemplo de cómo avanza la automatización dentro del sistema, pero siempre a través herramientas oficiales.
“La facilidad de usar una herramienta como ChatGPT puede resultar atractiva, pero la declaración no es un trámite que se pueda validar con una respuesta rápida. El riesgo está en no saber interpretar el dato, pero ahí ni la inteligencia artificial ni el borrador sustituyen el criterio técnico”, finaliza Peñas de Pablo.




