Las ayudas al transporte aprobadas por el Gobierno dentro del Real Decreto-ley 7/2026 incluyen subvenciones directas al transporte profesional dirigidas a taxis, VTC y autobuses, con importes que pueden llegar hasta los 1.000 euros por vehículo. Aunque en teoría el procedimiento es sencillo, conviene no cometer errores o solicitarla fuera de plazo.
Las cuantías están ya definidas y no dependen de justificar gastos, sino del tipo de vehículo y su combustible. En el caso de los taxis y VTC, la ayuda es de 200 euros por vehículo, tanto en gasolina como en combustibles alternativos. También se incluyen determinados vehículos diésel en situaciones específicas. Para el transporte de mayor capacidad, como los autobuses, las cantidades son superiores. Los que utilizan combustibles como GLP, GNC o GNL pueden recibir 975 euros, mientras que en algunos casos con gasóleo —como en territorios insulares o ciudades autónomas— la ayuda alcanza los 1.000 euros.
No es una ayuda estructural, pero sí un alivio directo para aliviar los costes de un sector en el que el combustible pesa mucho en la rentabilidad diaria.
La solicitud debe hacerse entre el 1 de mayo y el 30 de junio de 2026, exclusivamente de forma telemática a través de la Agencia Tributaria. Aquí no hay margen. Si no se presenta en plazo, no hay ayuda. El trámite es sencillo —formulario y cuenta bancaria—, pero precisamente por eso muchas veces se descuida.
Cruce de datos
A diferencia de otras subvenciones, el proceso se apoya en el cruce de datos entre administraciones. Tráfico y Transportes envían la información de los vehículos y sus titulares, y es Hacienda quien valida y ordena el pago, que se realizará a partir del 30 de julio de 2026 mediante transferencia bancaria. No tienes que demostrar el gasto, pero sí estar correctamente identificado en los registros y solicitar la ayuda.
“Uno de los errores más habituales es pensar que, al existir ese cruce de datos, la ayuda se concede automáticamente. No es así. Hay que solicitarla, y además conviene hacer seguimiento, porque si pasan tres meses desde el cierre del plazo sin resolución, la solicitud puede entenderse desestimada”, advierte el CEO de Servicios Reunidos Peñas (SRP), José Miguel Peñas de Pablo.
En la práctica, este tipo de ayudas marcan la diferencia en el corto plazo, especialmente en actividades como el taxi o el transporte de viajeros. Pero su impacto real no está solo en la cantidad, sino en cómo se integra dentro de la gestión del negocio.


